Parecía que los jóvenes españoles no nos importaba lo que está pasando en nuestro país y tampoco cuál sería nuestro futuro. Después de casi tres años des de que se aceptó la crisis, con casi 5 millones de parados y con unas expectativas de futuro bastante negras, ya era hora que nos organizásemos para quejarnos de forma civilizada por lo que estamos viviendo en España.
Ayer se desarrollaron en 50 ciudades españolas unas manifestaciones con el lema: Democracia real, ya. Se fueron organizando a través de Internet, sobre todo gracias a las redes sociales, para quejarse sobre la clase política, la situación económica y los planes de ajuste que están llevando a cabo los gobernantes. La mayoría de los manifestantes eran jóvenes aunque también se podían ver algunas personas adultas. En teoría son las personas jóvenes quienes tienen que organizarse para quejarse de las cosas que no funcionan en la sociedad. De esta manera, en un mundo ideal y teórico, se va mejorando la situación actual porque las cosas que no funcionan ahora, serán mejoradas por los políticos del futuro. Pero es imposible mejorar en un futuro si los jóvenes no se implican. Estas manifestaciones tendrían que haberse hecho mucho antes y con mucha más participación – me incluyo a mi misma en el error de no tomar cartas en el asunto - pero parece que la mayoría de los jóvenes siguen sin implicarse.
Aunque hasta ahora he estado achacando una vagancia o falta de implicación a los jóvenes españoles, también tengo que decir que esto es la consecuencia de cómo se están haciendo las cosas hoy en día. Ver que a los mandatarios – ya sean políticos o banqueros – sólo les importa el bien propio y los votos, que nadie parece arrimar el hombro para un bien común y que lo único que conseguimos la sociedad es tener cada vez más recortes, lleva a la desafección. No sólo política, sino general. Los jóvenes tienen que luchar más por sus derechos, sí, ya era hora, pero los que ya están gobernando tienen que plantearse y mejorar muchas cosas, no sólo la crisis económica.
